11 de noviembre de 2025
Esto Estudio de caso de IURC North America destaca cómo las ciudades de Murcia (España) y Albuquerque (Estados Unidos) están trabajando juntos para avanzar prácticas de economía circular (CE), mejorar gestión de residuos orgánicos, y aplicar medidas innovadoras iniciativas comunitarias, escolares y municipales.
Ambas ciudades, a pesar de sus diferentes contextos, enfrentan desafíos compartidos en desvío de residuos, participación ciudadana y gestión sostenible de los recursos. La ciudad de Murcia se beneficia de infraestructuras a gran escala respaldadas por la UE, incluidas iniciativas como la planta piloto VALUEWASTE, mientras que la ciudad de Albuquerque implementa pilotos de compostaje impulsados por la comunidad. Colaborando a través de visitas de estudio, intercambio de conocimientos y proyectos piloto, las dos ciudades han creado una plataforma para soluciones escalables que entregan beneficios climáticos, sociales y económicos.
Este estudio de caso demuestra la importancia de Diseño centrado en el usuario, planificación participativa y sistemas basados en datos en la gestión de residuos municipales. Murcia y Albuquerque ilustran que aceptación cultural, participación comunitaria y proyectos piloto específicos son esenciales para cerrar el ciclo de residuos orgánicos, integrar los programas escolares y promover la colaboración intergeneracional.
La cooperación también pone de relieve cómo las ciudades pueden aprovechar conocimientos técnicos, datos en tiempo real y experiencia práctica hacer frente a retos comunes. Las guías de compostaje comunitario y los planes operativos de Albuquerque proporcionaron a Murcia información valiosa sobre la implementación de programas de compostaje a nivel escolar y de vecindario. A cambio, la experiencia de Murcia con la recolección de productos orgánicos a gran escala, el seguimiento de residuos en tiempo real y la recuperación de materiales inspiró a Albuquerque a expandir su propio negocio. Red equilibrada de adquisición e información de recursos (B.R.A.I.N.) para la gestión integrada de residuos.
A través de esta colaboración, ambas ciudades están trazando caminos hacia reducir el desperdicio de alimentos, promover los objetivos de la economía circular e involucrar a los ciudadanos en prácticas sostenibles. Murcia está introduciendo auditorías escolares e iniciativas de compostaje comunitario para reutilizar los residuos orgánicos, mientras que Albuquerque está fortaleciendo los marcos municipales, el seguimiento de datos y los programas educativos. Juntos, proporcionan una modelo para otras ciudades en todo el mundo tratar de integrar las estrategias de economía circular con la participación de la comunidad local.
? Lea el caso de estudio completo para descubrir las soluciones innovadoras, las lecciones aprendidas y las estrategias accionables que están ayudando a Murcia y Albuquerque construir un futuro circular.